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Yo

 Yo Daniela Kuperstein Szemere
  Nací el 2 de septiembre de 2011 en Caracas, Venezuela, en el Hospital de Clínicas Caracas. Desde pequeña, fui una niña muy alegre, bien portada, que comía y dormía bien. Según cuentan mis padres, siempre fui risueña y cariñosa. Sin embargo, también tengo un carácter fuerte y sé que cuando quiero lograr algo, no me doy por vencida. Soy muy manipuladora y no me gusta que me digan que no, y soy constante hasta conseguir lo que quiero.
 
 Comencé mi vida escolar a los 15 meses en Tip-Tipot. Desde entonces, y hasta hoy, estudio en el Colegio “Moral y Luces Herzl-Bialik”, donde actualmente estoy cursando segundo año de bachillerato. Soy una estudiante muy aplicada y responsable, siempre trato de dar lo mejor en mis tareas y obtener buenas notas. Tengo muchas amigas con las que comparto momentos especiales. Ellas confían en mí y saben que pueden contar conmigo, ya que me consideran una persona solidaria. 
 
Aunque mi mamá dice que soy un poco desordenada y que debo mejorar en ese aspecto, soy consciente de que es algo en lo que necesito trabajar.
 
Recuerdo que cuando era niña, le escribía cartas al Ratón Pérez para que me dejara dinero debajo de la almohada. Mi hermana mayor me empezó a soplar que en realidad eran mis padres quienes me ponían el dinero.
 
Soy la menor de la familia y la más consentida. Mi hermana mayor, Andrea, tiene 17 años y actualmente está en Israel haciendo el programa Shnat Hajshará. Ella es mi compañera y amiga inseparable. Aunque cada una tiene su propio cuarto, nos encanta escuchar música, ver series y compartir momentos especiales. A veces peleamos, pero enseguida nos reconciliamos, porque sabemos que siempre estaremos juntas La extraño mucho, pero gracias a la tecnología, estamos en contacto todos los días y ella me cuenta sus experiencias y vivencias del día a día, lo que me hace sentir que también formó parte de su viaje. 
 
Desde pequeña, he participado en diversas actividades extracurriculares, como tenis, natación, bailes israelíes, pádel y voleibol, estuve en el equipo de tenis de Hebraica y por varios años gané medallas ocupando los primeros lugares. Actualmente formo parte de la junta del MUN (Modelo de Naciones Unidas), lo que me ayuda a desarrollar habilidades de liderazgo y comunicación. 
 
He ido por 7 años consecutivos al campamento “Mi Guarimba” desde el año 2019, fui por primera vez y me encantó, y desde ahí he podido disfrutar las actividades y cada año conocer más gente nueva, este último año recibí un pin de antigüedad por tener 7 años consecutivos, Este va hacer mi último año y ya llamaron a mi mamá para decirles que les encantaría que en un futuro fuera guía del campamento.
 
 Los fines de semana, tenemos la costumbre de ir a la playa en el Club Puerto Azul. Desde pequeña me encantaba pescar, una actividad que aprendí de mi mamá y de mi tío Edy Wertenstein.
También aprendí a montar bicicleta con mi papá en el club. Cuando estamos en Caracas, solemos descansar, ver películas en Netflix, ir al cine o salir a comer. Los sábados por la noche, me reúno con mis amigas para compartir y divertirnos. Los domingos, si estamos en casa acostumbramos hacer parrilla y mi papá es el mejor parrillero.
 
Me gusta mucho escuchar música, comer sushi, disfrutar de la tecnología y ver mis series favoritas, me gusta dormir, mis padres me dicen dormilona. Me encanta jugar Rummikub y backgammon. Desde que nací, he tenido una vida muy feliz junto a mi familia. Hemos realizado muchos viajes maravillosos, y aunque toda mi familia está repartida en diferentes lugares por distintas razones, siempre que podemos, nos reunimos para compartir momentos especiales. 
 
En 6to grado, hice mi Bat Mitzvá en la Unión Israelita de Caracas, después de varios meses de estudios y aprendizajes junto a mis amigas. Para ese día tan importante, tuve la sorpresa de que mi abuela Sarita y mis tíos Alberto, Dina, Jaime y Sonia vinieron desde Perú para estar conmigo y celebrar ese momento tan especial. Pude disfrutar de la compañía de mis abuelos, tíos, primos y amigos, y fue un día lleno de emociones que nunca olvidaré. Los eventos de celebración de mi Bat incluyeron, un shabat familiar y después del acto y el brindis de la UIC nos fuimos a mi casa donde mis padres organizaron una pequeña reunión con mis familiares y amigos, el sábado siguiente en la noche junto con mi amiga Eva Gampel Sultán, realizamos una miniteca.
 
Por otro lado, hay algo que me entristece un poco: no haber conocido a mi abuelo paterno, Elías Kuperstein (z’L), quien falleció a los tres meses de haber nacido, a causa de un infarto. Siempre escucho que fue una gran persona, y eso me hace sentir un poco triste por no haberlo conocido en vida. 
  
Me gusta mucho cocinar. Ayudo a mi mamá a preparar la jala y una que otra vez un rico postre, a poner la mesa para el shabat y prendemos las velas juntas. Las tradiciones judías son importantes en la familia y hay que seguirlas para que se mantengan en el futuro.
 
 Hace un año, empecé a guardar el shabat, que es el día de descanso para los judíos. Eso significa que no uso el teléfono ni hago cosas que no se pueden hacer en ese día. Trato de respetar las reglas del shabat, acompañando a mi papá eventualmente a la sinagoga los viernes y sábados, y pasando tiempo en familia.  En mi casa somos Kosher y afuera comemos Kosher Style.

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