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Escudo familiar

El escudo familiar no es solo un dibujo es un resumen de todo lo que somos, de dónde venimos y de lo que elegimos llevar con nosotros. Cada elemento fue pensado con cuidado y tiene un significado . En el centro está mi familia nuclear: mis padres y mi hermana. Ellos son la base fundamental de mis valores, de mis tradiciones y de la persona en la que me estoy convirtiendo. Todo lo demás en el escudo gira alrededor de mi .De fondo aparece una paloma, símbolo de fuerza, visión y libertad ,la paloma de la paz, representa el deseo profundo de que no haya más guerras en el mundo. Las velas del Shabat y la jalá están en el escudo porque son los símbolos que más me identifican con mi religión judía. Son tradiciones que viajaron desde Europa hasta acá y que siguen vivas en nuestra casa. En la parte superior del escudo está la bandera de Israel, para recordarnos que es nuestra tierra, que somos judíos y que de ahí vienen nuestras raíces más profundas, nuestra historia, nuestra forma de entender el tiempo y la comunidad. En la parte inferior están las banderas de los cuatro países que forman esta familia: Rumania, de donde viene mi abuelo paterno; Perú, país de origen de mi abuela paterna y de mi papá; Hungría, de donde provienen mis abuelos maternos; y Venezuela, el país donde nació mi mamá, donde nació mi hermana, y donde nací yo. Cuatro banderas, cuatro historias, una sola familia.De fondo aparece el Ávila y el mar Caribe. El Ávila es esa montaña verde que abraza a Caracas, el paisaje que me quedará grabado aunque esté lejos. Y el mar porque mi familia y yo vamos mucho a la playa, los fines de semana, y en vacaciones, cada vez que podemos, nos encanta. Mis iniciales DKS — la D de Daniela, la K de Kuperstein y la S de Szemere — están grabadas en el escudo porque este árbol, en definitiva, llega hasta mí. Soy el resultado de todo lo que estas personas vivieron, decidieron y construyeron. Y por último, el pádel: mi hobby de hoy, el deporte que más disfruto en este momento de mi vida. Está en el escudo porque un escudo no habla solo del pasado también dice quién soy ahora.